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Yo ♥ Barcelona

Siempre he sido una persona muy activa hasta que me quedé embarazada de mi primer hijo Adam cuando me aconsejaron que hiciera reposo porque “A tu edad, corres demasiados riesgos”. ¿Mi edad? Era una ex-bailarina de 36 años en perfecto estado de salud. Pero, como hacen millones de mujeres, escuché los consejos de los “expertos” e hice lo que puede para que a mi hijo no le perjudicara mi “madurez”. Engordé 17 kilos, me veía como un enorme planeta con pies. Lo odiaba.

Seis meses después de dar a luz a Adam había perdido 14 de esos kilos y cuando al poco tiempo me volví a quedar embarazada me sentí mucho mejor (aviso a las primerizas: cuidado con esa copa de vino después de un año sin beber alcohol-¡es peligroso!) pero esta vez ignoré a todo el mundo e hice tanto ejercicio como consideré saludable; nadar, caminar y yoga suave. Esta vez solo engordé 11kg, me veía genial y perdí la mayoría de ellos en los siguientes dos meses.

Pero cuando finalmente me obligué a volver al gimnasio mi cuerpo estaba peor que nunca. Mi barriga se había estirado a límites insospechados durante los dos años previos, me dolía la espalda y el cuello por tener a dos bebes en brazos todo el día, cada día. Mi flexibilidad se había limitado mucho y mi motivación desaparecido por completo. Estaba enfadada conmigo misma. ¿Cómo demonios había permitido que me pasara esto? Había bailado en pasarelas de moda y practicado el “ommm” sin parar durante fines de semana enteros practicando yoga! ¡Tengo más calentadores y zapatillas de deporte que ropa para ir a trabajar!

Pensé si esto me había pasado a mí, una madre treintañera, trabajadora, informada y activa, ¿cómo se lo montan las miles de mujeres que no tienen experiencia y conocimiento del fitness?

Le empecé a dar vueltas y caí en la necesidad de hacer una serie de TV sobre fitness para gente de verdad. Me reuní con el equipo Padi – Craig (Director de Fotografia), Violeta (Productora) y Juliana (Sonido) y empezamos a sacar ideas.  

Quisimos dar información de calidad de forma entretenida, prescindiendo del estilo humillante tan común en los programas de salud o pérdida de peso. Además, este programa no era solo sobre la pérdida de peso; era sobre algo mucho más importante, fitness.

También quise que la ética del programa incluyera elementos muy importantes; hacer ejercicio debería ser divertido, si no es lo tuyo no tiene por qué ser competitivo o extremo; tendría que ser aquello que te guste hacer pero lo deberías hacer de forma consistente; deberíamos mostrar todo tipo de entrenos y a cualquier nivel – jóvenes, mayores, profesionales y novatos; y lo teníamos que rodar en la ciudad que me enamoró hace más de 20 años, Barcelona.

Y así nació Barcelona Fit.

Tuvimos la suerte de encontrarnos con Fito Florensa, uno de los mejores entrenadores personales de España y uno de las personas más entusiastas, positivas y prácticas que he tenido la suerte de conocer. Él nos aportó el conocimiento que nos faltaba y nos sugirió un grupo de personas que nos podría interesar filmar. Después de un par de reuniones con el equipo vimos que íbamos bien encaminados y nos lanzamos a la preproducción.

Ahora que nos encontramos editando el primer episodio, diseñando la web y escribiendo los artículos, me asombro con lo mucho que hemos aprendido y lo bien que nos lo estamos pasando. ¡Te olvidas de que estás trabajando! El positivismo, la dedicación y la sabiduría de los entrenadores y la disciplina y el coraje de sus clientes son pura inspiración. Agradezco profundamente que todos ellos hayan confiado en nosotros dejándonos compartir sus vidas e historias.

Espero que disfrutéis de los episodios, la página web, el blog y los extras. Estad atentos al blog que semanalmente ofrecerá noticias frescas, consejos de los expertos y concursos. Nos interesa vuestra opinión y vuestras propias historias- esto es para vosotros.

Así que después de todo esto, lo único que me queda decir es “Be fit, Barcelona Fit”.

Con cariño,

Sara x