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Mi Diario Be Fit

09-07-2013 · Sara Bonjoch

Todo el proceso de ponerse en forma, no solamente implica hacer ejercicio con mi entrenador personal una vez a la semana, se necesita un proceso de preparación y un cambio de mentalidad y de actitud progresivo.

Siempre he intentando hacer todo tipo de deporte, con diferentes constancias y habilidades, pero ahora me he dado cuenta, que aunque haya periodos con más o con menos tiempo para ello, siempre hay que adaptarlo e incluirlo en nuestra vida como algo esencial.

El deporte ayuda a superar todo tipo de stress, por falta de actividad o por inactividad, y relaja tensiones, airea la mente, aligera el cuerpo.

Correr para mi es competir como uno mismo y la metáfora de avanzar siempre para adelante, o para arriba. Por eso me puse en manos de Ferran, Mireia y Fernando.

Visita con el Dr. Ferran

No sé si hay mucha gente a quién le gusta ir al médico… yo soy una de esas que cuando escucha alguna palabra médica, me tiemblan las piernas y me entra flojera. Pero comprobar que mi corazón iba a aguantar el ritmo de entreno era importante.

La palabra electrocardiograma impone, y sobretodo los cables conectados por todo el cuerpo, pero el Dr. Ferran me explicó todo el proceso muy detalladamente y sabía lo que me esperaba. Prueba de esfuerzoAsí que pensé que la prueba de esfuerzo la iba a tomar como una sesión de gimnasio corta pero intensa. Aunque no esperaba que cansara tanto! Fue una prueba corta pero mi corazón y mi respiración estaban bastante acelerados y tardé unos minutos en recuperar.

Suerte que Ferran lo explica todo con tranquilidad, porque cuando me comentó que al auscultarme descubrió que tenía un pequeño soplo en el corazón, éste dio un pequeño vuelco. Pero con su descripción y su tono tranquilizador, me hicieron sentir mejor. Y a pesar que me recomendó análisis, otra cosa de las que menos me gusta en el mundo, (la palabra aguja no entra en mi vocabulario que me mareo), comentó que es muy común, y que solamente hay que hacer controles rutinarios por si acaso. Pronto me hará una ecografía para una mejor diagnosis, pero mientras tanto, puedo hacer deporte a un máximo de 184 pulsaciones por minuto.

Cambios en los hábitos alimenticios
Otro hábito a cambiar para perder peso y complementar el ejercicio, es la alimentación. Mi nutricionista, Mireia Quijada, me pidió que siguiera un diario de lo que comía en unos días. Creo que como bastante sano, pero solamente escribiendo lo que comí en 5 días ya me dí cuenta de algunos errores, o pequeños pecados, que uno come… y olvida. Creo que inconscientemente ya actué y entre la visita primera y la segunda visita, en que me tenía que explicar la dieta detallada, ya perdí 1 kilo de peso.

Mi dieta prácticamente no ha cambiado pero las porciones se han reducido y el número de comidas diarias ha aumentado. Cinco veces al día, con dos meriendas, y entrenando unas cuatro veces por semana. Como sano, equilibrado, en cada comida hay proteínas, verduras, carbohidratos. Y es una dieta muy colorida, sobretodo el zumo matutino.

No echo demasiadas cosas de menos, ya que yo no tomaba azúcar, ni salsas ni demasiado pan. Pero ay, el chocolate!!, cuántas veces se despierta la tentación, y los helados refrescantes, especialmente mi favorito de plátano, chocolate y nueces :-P

Pero bueno, me encanta la fruta a toda hora, y para merendar, un yogur, frutos secos y zanahorias, una mezcla un poco extraña pero que mantiene el apetito a raya hasta la cena.

Lo que más cuesta sobretodo es recordar comer sobre la misma hora, hay días que se tiene más hambre, y sobretodo los días de rodaje, comiendo cualquier cosa a mano, de pie y deprisa.

Pero en general se lleva bastante bien. Y aunque los platos me parezcan pequeños intento pensar aquello de, lo bueno… si breve, dos veces bueno. O eso dicen, ¿no?

Entrenando con Fernado

Entreno una vez a la semana en FITT con Fernando. Y pensé que sería duro y me dolería todo. Y bueno, si que me duele todo después de cada sesión, pero son agujetas, eso es dolor del bueno. Cada sesión es un poco diferente, pero las abdominales, que tanto me cuestan, son una tónica constante, y me divierto a pesar de mi falta de coordinación. Lo más duro son las flexiones, y poco a poco me gusta notar que cada vez puedo hacer alguna más. Y quién me iba a decir que saltar a la comba cansaba tanto!! Pero es muy divertido.

Tengo deberes el resto de los días, correr, nadar, y algunos ejercicios diarios que con el calor reconozco que cuesta mucho más pero a primera o última hora del día se está muy bien, corriendo al lado del mar, o debajo de tilos olorosos que huelen al atardecer.

Fernando entrenando a Sara BLa clase suele pasar rápido, y algunas máquinas “torturan” más que otras. La que hace vibrar cada músculo del cuerpo y las ideas és dura, muy dura, y cuesta mantener el equilibrio.

Pero bueno, los estiramientos son casi la mejor parte. Es importante estirar después de cada ejercicio, pero a veces uno mismo con las prisas, lo hacemos rápido. Cuando otro ayuda a estirar, supongo que los límites que ponemos son mayores, y con la ayuda de Fernando, el cuerpo cruje pero se relaja mucho más.

Después del ejercicio, la sensación es una mezcla de cansancio y relajación con muchísima energía y ligereza.

Me está encantando todo el proceso y espero que la integración, progresiva pero permanente, del deporte y la comida sana, represente una evolución y un cambio vital, tanto externo como interno. Pero siempre, buscando el lado bueno y divertido, rompiendo los límites para llegar cada vez más lejos.

Sara Bonjoch

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