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Mi primera carrera – El día de la Carrera – Parte 2

01-10-2013 · Miguel Fabón

Urban runningLa mañana de la carrera me desperté cansado por culpa del insomnio. Me daba pereza. ¡Tan pronto un domingo! ¿Y cómo me iría la carrera?

Por un momento pensé en quedarme en la cama pero eliminé esa idea rápidamente de mi cabeza. Ese tipo de comportamiento hubiera sido habitual en mi hace un par de años pero no ahora, no podía fallarme de esa manera. No más excusas, hace un año y medio decidí dejar de ser víctima.

Sin darme cuenta e intentando no pensar demasiado estaba en la salida, nervioso y sin tener muy claro si ese era mi sitio, pero allí estaba.

Me tranquilizó ver que había gente de toda edad y condición. Había gente muy atlética como yo me esperaba pero también había gente mayor, hombres con barriga, mujeres con cartucheras, etc. Se respiraba un ambiente especial, de ilusión y tensión, de compañerismo y de competitividad. Tuve la sensación de que todo el mundo estaba dispuesto a dar lo mejor de sí mismo y se preparaban para hacerlo.

Y descubriendo el comportamiento de la gente en esta nueva experiencia para mí llegó la hora de empezar. La gente se fue colocando en la salida. Yo me puse al final, como escondiéndome, no quería molestar y seguía sin tener claro que ese fuera mi sitio.

Disparo de salida y empieza a moverse la masa, la gente dosificaba la necesidad de empezar a correr en un ejercicio de respeto y compañerismo.

Y, ¡por fin! Dos minutos después del disparo nos empezamos a mover.

Empecé a correr a un ritmo muy prudente, en el que me sentía muy cómodo y para mi sorpresa empecé a adelantar a gente. Algo totalmente imprevisto e involuntario pero que me hizo empezar a pensar que quizá no estaba tan fuera de lugar como yo creía. Y a un ritmo conservador llegué al km2.

Ya estaba más tranquilo, se me iba pasando el susto y había empezado a conectar con esa situación personal e incluso íntima de correr. Yo solo, con mi música, sin importarme demasiado lo que sucede a mi alrededor.

Empezaba a relajarme y a disfrutar. Miré el pulsómetro, iba muy relajado en cuanto a pulsaciones y a un ritmo demasiado cómodo 6:30min/km. Decidí aumentar a 6:00min/km, un ritmo que seguía siendo prudente pero que no me alejaba de mi ilusión de acabar en menos de una hora. Continué corriendo, mientras me relajaba y disfrutaba cada vez más.

Cuando llegue al km4 ya estaba realmente cómodo, estaba contento y relajado. Estaba tan bien, que decidí aumentar el ritmo un poco más pero no mucho que aun quedaba mucha carrera. En el Km6/km7 ya estaba disfrutando como un enano. Inmerso en la euforia que sientes cuando eres realmente feliz, llegué al km9. No podía ser, ya se acababa, me iba a quedar con ganas de más.

Estaba pasándolo tan bien que sólo 1km se me iba a hacer corto. Urban runningQuería disfrutar al máximo el km que me quedaba y evitar la sensación de quedarme con ganas así que sprint final hasta la meta. Iba altísimo de pulsaciones pero no notaba el cansancio.

Lo había logrado. No solo había acabado sino que además lo había pasado genial. En cuanto todos los miedos absurdos se desvanecieron disfruté enormemente.

Había sido fantástico. Y más contento aún: había hecho un tiempo de 55min 44seg. Un tiempo mediocre y puede que incluso malo, pero a mí esa mediocridad me sabía a gloria. Me había superado. Me había enfrentado a mis miedos, a la peor parte de mí y había vencido. Es muy difícil explicar con palabras las emociones que he sentido. Felicidad, satisfacción, euforia y orgullo. Orgullo porque todo esto ha llegado después de mucho trabajo y sacrificio.

El día 8 de septiembre corrí mi primera carrera popular pero no va a ser la última. Ya me he inscrito a tres más y me he puesto un objetivo ambicioso para enero.

Y lo que más me alegra es que consiga mi objetivo o no, voy a disfrutar preparándome, voy a disfrutar del proceso. Es maravilloso cuando haces algo para llegar una meta y puedes gozar del camino, desde el primer paso.

Definitivamente, el deporte ha llegado a mi vida para quedarse. Sólo existe un riesgo: que se me olvide todo lo que estoy disfrutando, todo el bienestar que me está aportando, todo lo que me estoy divirtiendo y todo lo feliz que me está haciendo.

(Si quieres saber cómo se sentía Miguel los días previos a la carrera, no te pierdas la primera aquí)

Miguel Fabón
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